All because they do not wish to see anyone else suffer the way they do.

(via the-paper-stars)





gracewashko:

“The symbolic forms which Mr. Betts has evolved through his system of Representation resemble, when developed in two dimensions, conventionalised but very scientifically and beautifully conventionalised leaf-outlines. When in more than two dimensions they approximate to the forms of flowers and crystals. …. The fact that he has accidentally portrayed plant-forms when he was studying human evolution is an assurance to Mr. Betts of the fitness of the symbols he has developed, as it affords presumptive evidence that the laws he is studying intuitively admit of universal application.”

(via tytodiem)


Él era un guerrero, ella una princesa de esas que camina en Gaia, de esas que irradia la energía de las flores.
Un día él salió a recorrer el bosque sobre su corcel, bajo un cielo azul y un sol liviano entibiaba su piel, respiraba magia, se alimentaba de Prana, se comunicaba con Devas, el viento, un arpegio y lo elogiaba, y que valor mostraba su mirada, postura potente y rayos dorados emanaba del centro de su frente.
Al otro lado del río, como tres colinas más al Este, ella sentada manteniendo el Tao, su centro, su equilibrio, era un hada. Con sus ojos cerrados, su alma era un libro, ojeaba sus vidas pasadas, de cuando inició el viaje desde Sirio. Historia divina, en este árbol de la vida, decide caminar a las colinas, la acompañan tigres blancos, mariposas danzarinas, en sus manos lleva soles de cielos sutiles, energía femenina.
Él baja del corcel, camina hacia el río, camina el latido de su corazón, él siente que su piel desea un respiro, se ha sumergido en el río del sol.Nada en agua vida, que vibra como todo lo que hay, como todo lo que es, un guerrero y un niño a la vez, nada de revés juega con un pez.
Su alma en pleno vuelvo, sus ojos van al cielo y tú ya sabes a quien ve.. Se pone de pie, sentimientos intensos refluyen por su ser, no la había visto antes, la quería conocer, porque era como Oiyehue, la estrella del amanecer…
Ella jugaba entre pétalos violetas, preciso para princesas… 

Él era un guerrero, ella una princesa de esas que camina en Gaia, de esas que irradia la energía de las flores.

Un día él salió a recorrer el bosque sobre su corcel, bajo un cielo azul y un sol liviano entibiaba su piel, respiraba magia, se alimentaba de Prana, se comunicaba con Devas, el viento, un arpegio y lo elogiaba, y que valor mostraba su mirada, postura potente y rayos dorados emanaba del centro de su frente.

Al otro lado del río, como tres colinas más al Este, ella sentada manteniendo el Tao, su centro, su equilibrio, era un hada. Con sus ojos cerrados, su alma era un libro, ojeaba sus vidas pasadas, de cuando inició el viaje desde Sirio. Historia divina, en este árbol de la vida, decide caminar a las colinas, la acompañan tigres blancos, mariposas danzarinas, en sus manos lleva soles de cielos sutiles, energía femenina.

Él baja del corcel, camina hacia el río, camina el latido de su corazón, él siente que su piel desea un respiro, se ha sumergido en el río del sol.Nada en agua vida, que vibra como todo lo que hay, como todo lo que es, un guerrero y un niño a la vez, nada de revés juega con un pez.

Su alma en pleno vuelvo, sus ojos van al cielo y tú ya sabes a quien ve.. Se pone de pie, sentimientos intensos refluyen por su ser, no la había visto antes, la quería conocer, porque era como Oiyehue, la estrella del amanecer…

Ella jugaba entre pétalos violetas, preciso para princesas… 


Expectation is the root of all heartache.”
William Shakespeare.

I don’t like the memories because the tears come easily, and once again I break my promise to myself for this day. It’s a constant battle. A war between remembering and forgetting.